jueves, 12 de junio de 2008
¿Donde van los sueños?
FUENTE: http://desdeloprofundodelalma.escribirte.com.ar/1373.htm
DONDE VAN LOS SUEÑOS:
En un mundo en donde todo es tan imperfecto, donde la mentira, el odio, el engaño, y tantas otras cosas que matan, la esperanza, los sueños y el amor más puro, donde crear un mundo mejor es una tontería.
Donde van nuestros sueños, cuando la realidad nos asecha a cada momento, donde van nuestros sueños, cuando el amor nos a defraudado, donde va la esperanza cuando la alegría se a convertido en llanto.
Donde van los niños, cuando los padres se olvidaron de amarlos, donde va el futuro si no hay un presente, donde hay una ruta, si no existe un camino, asía la fe y la esperanza de hallar nuestros destinos.
Donde van los sueños, cuando nos hemos olvidado del único que puede darnos la vida en plenitud y dicha, donde van los sueños cuando el hombre olvido sus raíces, donde cuando los jóvenes se refugian en drogas, alcohol y vicios, dejando morir toda fe y esperanza, de un futuro, de un mañana.
Donde quedo la fuerza de la fe, donde la palabra del Dios vivo, donde la determinación y la constancia, y la perseverancia para hacer un mundo libre de todas las iniquidades, que destruyen a la humanidad, donde van los sueños, cuando serramos el corazón a la verdad.
Mabel Meneghini
lunes, 9 de junio de 2008
¿Que hago cuando me bajoneo?
Cuando hablo de bajón, quiero decir, bajón por estar solo, bajón por no poder cumplir algunos proyectos, bajón por tener expectativas con alguien y que ese alguien ni te registre, etc..
Nos puede pasar de tener infinidad de motivos por los cuales sentirnos así….el tema esta en saber que hacer cuando pinte el mismo…
En el amor, muchas veces me gustó alguna chica y no me animé a decírselo en la cara y ella siguió su camino, conoció a otra persona, y fue tarde…. y eso me mataba (me quería cortar las pelotas)….pero bue…dormí mucho…ojo que me sigue pasando…uno no termina de aprender nunca… (Solamente el hombre es el único animal - pelotudo y/o boludo - que tropieza dos veces con la misma piedra.)
Hay quienes como yo, cuando me pasa algo así me gusta salir a caminar, hay quienes se encierran y no salen, hay personas que necesitan comprarse ropa compulsivamente, y otras también se vuelcan a la comida…..
Podemos decir que cuando nos toca estar en ese estado, no queremos nada, queremos solo estar con nosotros mismos, solo eso….en mi caso particular, si me bajoneo por sentirme solo, siempre me pasa que vivo viendo parejas en todos lados…parece mentira, pasan TODOS delante de mi cara…es como que todas las parejas se ponen de acuerdo para reventar al nabo bajoneado….se que no es así…pero a veces parece…
Por otro lado, existen veces, en donde soy testigo de bajones de amigos, los cuales cuando acuden a mi buscando un consejo, trato de decirles lo que me parece desde mi corazón hecho pelota y lleno de agujeritos, (a buen puerto van a buscar ayuda!), no se si equivocado o no, pero eso hago, trato de contarles experiencias mías, como para que comparen y decidan por ellos mismos si vale la pena estar así….soy de empujar al otro a estar bien…..también pasa que no siempre tengo fuerza cuando a mi me ocurre….
Debo aclarar también que soy de esas personas que dan un consejo, pero que no lo toman para si mismo…en fin, en casa de herrero, cuchillo de palo le dicen…
Días atrás conversando con una amiga, ella me preguntó, si yo realmente buscaba novia, y le dije que si, y ella notó que yo al mismo tiempo estaba cerrado en mi, es decir, se dio cuenta que busco, pero tampoco me arriesgo a decir lo que siento... no avanzo ni dos pasos... quizás muchos me digan quedado, no soy quedado.... si soy expectante.... me gusta conocer a las personas y muchas veces debo reconocer que se me va el tren…pero bue…si se me va, ese tren no era para mi….evidentemente y sigo de largo….
Por eso siempre digo que no debemos estar bajoneados, lo digo pero no me lo escucho, y mis amigos me dicen que debo escucharme mas, quizás tengan razón y yo no lo quiera ver…igual no siempre estoy así, dado que quien me conoce sabe que siempre soy el tipo que el mejor humor que hay sobre la faz de la tierra, un tipo alegre jodon, que estoy con el animo pum para arriba y tratando de que todos los que me rodean esten bien…pero cuando estoy solo y apoyo la cabeza en la almohada, ahí pasan cosas…..ahí me encuentro conmigo y ahí me desnudo solito con mis temas…..
No soy de pedir una mano, casi siempre estoy dispuesto a darla, pero a veces las cosas me superan y se me nota en la cara….con esto quiero decir que cuando estemos bajoneados por el motivo que fuere, siempre debemos pensar que podemos estar peor, que hay cosas peores y debemos sobrellevar ese bajón de la mejor manera, saliendo, haciendo cosas que nos gustan, paseando, etc..debemos hacer cosas que nos hagan felices…. eso no tiene precio, y no se olviden que para todo lo demás existe esa tarjeta…. ( ja ja ja ja ja ja ja ja - queria terminar este con un poco de humor, no tan melodrámatico todo.......... che vamos todos ARRIBA ESE ANIMO!!!!!!!!!!!!)
viernes, 6 de junio de 2008
La que estoy subiendo ahora se llama TU NOMBRE y la cantan Coti y Julieta Vanegas. La verdad que es una de las mejores canciones que escuche en los ultimos tiempos, la letra de la misma esta barbara. Y tiene muchas fraces muy lindas, espero que mis gustos músicales coincidan con los de ustedes.
El amor y el tiempo
lunes, 2 de junio de 2008
Cosas que me gustan y cosas que odio
Me gustan las películas románticas, las que dejan un mensaje y las que hacen reír, quizás no porque el personaje sea divertido sino más bien a causa de verme reflejado en él. Me gustan los autos. Me gustan los días lluviosos. Me gusta ser cariñoso. Me gusta besar. Me gusta que me besen. Me gusta abrazar. Me gusta que me abracen. Me gustan las mujeres. Me gusta dormir. Me gusta estar enamorado. Me gusta detener el tiempo con un beso. Me gusta cantar. Me gusta salir a correr, especialmente los días de lluvia. Me gusta estar con mis amigos. Me gusta leer. Me gustan las pastas. Me gusta navegar en Internet. Me gusta conocer gente nueva. Me gusta hacer lo que quiero. Me gusta opinar. Me gusta querer. Me gusta que me quieran. Me gusta que alguien piense en mi. Me gusta jugar al fútbol. Me gustan un montón de casas mas, pero lo que mas me gusta sos vos!!!!!!!!!!!!!!!!.
Odio fingir tener interés en las conversaciones solo para quedar bien. Odio el sabor de mi boca al levantarme. Odio la indiferencia en las personas cuando se trata de ayudar a alguien. Odio mi conformismo. Odio que el colectivo cuando siempre que va llene. Odio la cumbia, el regueton, y otras músicas. Odio tener que ir a gimnasio para gustarles más a las chicas. Odio levantarme temprano. Odio mi timidez. Odio la doble moral. Odio la pelotudez. Odio tener que hacer cosas que no me gustan. Odio cuando estoy al pedo. Odio cuando no hay nada que ver en televisión. Odio mi panza. Odio la gente idiota. Odio la gente idiota. Odio la gente que no sabe de lo que habla. Odio tener que esperar mucho tiempo haciendo largas colas en un banco. Odio el mal humos como actitud vital. Odio el fanatismo religioso. Odio la violencia física. Odio el no acordarme de las cosas. Odio escuchar mi voz. ODIO LA GENTE QUE SE VIVIE QUEJANDO (JA JA JA). Odio lo nervios que me dan cuando estoy delante de una chica que me gusta. Odio el no tener el coraje suficiente para decir lo que siento. Odio tenerte miedo. Odio no poder decirte que te quiero
sábado, 31 de mayo de 2008
A los demas les sale todo bien, menos a mi
Con el título de este artículo no hago referencia a aquellas personas que todo les sale bien por obra y magia del destino (es decir, aquellos que comúnmense te los denomina suertudos, ojetudos, tocados por la varita mágica, etc), no todo lo contrario, me refiero a esa sensación según la cual los demás tienen una situación siempre mejor que la nuestra, las cosas les resultan más fáciles y llevaderas, no se traban en dificultades que nos traban a nosotros, son más decididos, se confunden menos, saben lo que quieren y van hacia ello o si no al menos la tienen más clara y disfrutan más, no tienen ese vacío interior que uno conoce en sí mismo, esa gotera mental, esa pérdida, esa falta de orden, ese caos, ese sentimiento de ser inadecuado, de no poder, de no entender, de no saber, de estar íntima y fundamentalmente fallado. ¿Es así realmente? ¿Todos sentimos eso? ¿Y si todos lo sentimos entonces quiere decir que no hay nadie perfecto?
Pero reparemos en una de las palabras de la idea falsa: “A los demás TODO les sale bien y a mí no”. ¿Todo le sale bien al otro? ¿O será que a veces le sale bien algo y uno en su paranoia y debilidad siente eso que al otro le sale bien como algo aplastante, que uno no tolera –por envidia, por inseguridad, o por lo que sea- eso que el otro pudo y entonces se siente -aun sin estarlo- aplastado por ese logro ajeno que revela nuestra impotencia? ¿Nada nos sale, por el contrario, bien a nosotros? Esta idea falsa no se basa en una percepción de lo real, de lo concreto, es una sensación expresada como si aludiera a cosas concretas pero se queda en el camino. Si lo pensamos dos veces nos damos cuenta: no hay un todo o un nada en la personalidad, y probablemente tampoco en ningún aspecto de la realidad. TODO y NADA son conceptos demasiado abarcativos, que pueden tener sentido como partes del mecanismo del lenguaje pero que son generalmente falsos como percepciones reales de las cosas. A nadie TODO le sale bien y nadie no puede hacer NADA bien. Darse cuenta es tranquilizador, y nos lleva a ver que este personaje del que le sale todo bien no es más que un perseguidor interno que habita nuestro interior. En otra idea falsa hablamos del canchero, de ese que quiere encarnar el “todo es bueno en mí, tengo domada a la vida” y dijimos que quiere representar frente a los demás su propio ideal sin serlo realmente, que lo hace huyendo de la propia inadecuación, a la que no soporta y a la que exorciza con esa actuación de super pibe. Hoy el tema alude por el contrario a lo que le pasa al otro, aquel que se contrasta con un perfecto y se siente un desastre. Por eso este ser se refiere “a los demás”, como diciendo “todos los que no son yo”, pueden, y yo no. También es cierto que diciendo eso el tipo se arma una linda escenita patética para autocompadecerse y escuchar a Nirvana en una gloria depresiva, no olvidemos ese tipo de vicios.
Sí, pero hay gente que es realmente un desastre, me dirán. Es verdad, hay gente que por momentos está muy complicada (así como el TODO y el NADA deben ser desalojados de la lista de palabras de uso frecuente el SIEMPRE y el NUNCA deberían seguir igual camino). Uno no es SIEMPRE un caos, hay momentos de caos, momentos complicados, momentos de conflicto. Sí, pueden durar mucho, sobre todo si uno no hace nada más que padecer esos conflictos o le echa la culpa al sistema. Duran menos si uno los enfrenta. Una de las estrategias comunes para no enfrentar esta sensación de ser inadecuado es acentuar la inadecuación como si fuera algo copado. Si soy un desastre, qué loco, qué grande, qué copado, hago cualquiera. En vez de entender la falla (y reconciliarse con ella y con trabajo superarla) uno la vuelve “rasgo de la personalidad”. Sí, soy un desastre, me olvidé que tenía que ir a buscar a la nena para llevarla al dentista, qué copado… Sí, era el primer día de laburo y me dormí, qué loco. Sí, iba choborra en el auto y lo hice de goma, soy un tremendo…
Otra palabra que hay que pensar : “A los demás todo les sale bien y a mí no” es la de “sale”. Porque también ahí está el problema. Las cosas no “salen” bien o mal, como si uno no tuviera nada que ver. El otro día, en la charla de Leopoldo Kohon en el ciclo de Nuevos Enfoques él dijo que suele verse como algo basado en la suerte el que algunas parejas sean felices y duren muchísimos años, cuando en realidad se trata de un logro de esa pareja, por el que seguramente ambos han tenido que luchar y trabajar mucho. Igual podríamos decir de alguien al que le va bien en el trabajo: tiene suerte, le salió bien. Pero lo más probable es que no sea suerte, que no le haya salido bien de la nada, sino que sea el resultado de su preparación (se trate de estudios formales o de aprendizaje espontáneo), que su buen trabajo sea el resultado de haber hecho lo necesario, esfuerzos, búsquedas, aprendizajes, haber enfrentado activamente dificultades, conflictos, etc. En nuestra moral pasiva las cosas suceden solas y la gente espera que “un día le pase algo lindo” sin darse cuenta de que las cosas no pasan solas, no salen, sino que hay que hacerlas. En esa postura de “ojalá un día me pase algo bueno” la vida pasa y vos la mirás desde la ventana de tu mundo.
Otra palabra para pensar, en esta idea falsa, es la de “bien”. Porque también allí se cuela la incomprensión. Algo bueno, algo que salió bien o que uno hizo que llegara a ser bueno, tampoco es siempre bueno y lindo. Una buena relación amorosa, el logro al cual todos aspiramos probablemente como logro principal, no es nunca sencilla. O sea: puede que uno crea, cuando se presentan las complicaciones, que algo “salió mal”, sin darse cuenta de que las complicaciones no son algo malo sino algo real, parte de cualquier felicidad. A uno las cosas pueden llegar a salirle bien cuando se ha bancado algo del mal que las cosas tienen en sí mismas. Pero nada nunca te va a salir bien si no aceptás el mal como necesario y si no aprendés a hacer algo con esa cuota de mal inevitable que la vida no puede dejar de tener.
Conclusión:
Es una sensación que todos tenemos alguna vez, o cada tanto, la de que el otro es un ser más perfecto que uno, que tiene más entereza y que todo le es más fácil y accesible. La verdad profunda de esta sensación es que el tembladeral se ve de adentro y no de afuera. Esquematizando, podríamos decir que hay dos tipos de personalidades: los que se encargan de que el tembladeral no se note (ni para afuera ni para sí mismos) o los que lo expresan y lo viven con cierta libertad (entendiendo que ser persona es necesariamente una experiencia llena de vaivenes y conflictos). Es mejor tratar de ser de este segundo tipo.
viernes, 30 de mayo de 2008
Fraces de JOAQUIN SABINA
"No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás existió."
"Lo bueno de los años es que curan heridas, lo malo de los besos es que crean adicción."
"A menudo los labios más urgentes no tienen prisa dos besos después."
"Bailar es soñar con los pies."
"Hay que condenar todas las muertes, incluso la natural."
Soy muy mal novio, un pesimo amante y peor marido. Pero un estupendo amigo."
"Mi plan es envejecer sin dignidad."
"Yo no soy equilibrado ni tranquilo; llevo una vida enloquecida."
"Pelearé hasta el último segundo y mi epitafio será: No estoy de acuerdo."
"Los gimnasios estan llenos, las librerías siguen vacias."
"No existe una vida más lujosa que la de vivir sin teléfono y sin coche."
"Cuantos besos me perdí por no saber decir te necesito."
"Amor se llama el juego en el que un par de ciegos juegan a hacerse daño."
La vida es tan corta y el oficio de vivir tan difícil, que cuando uno empieza a aprenderlo, ya hay que morirse.
A menudo los labios más urgentes no tienen prisa dos besos después.
Está bien tener sombrero por si se presenta una buena ocasión para quitárselo.
Qué difícil intentar salir ilesos de esta magia en la que nos hayamos presos
No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás existió.
El amor es una epidemia que se acaba con el tiempo.
Las musas no cobran derechos de autor.
Los vicios de sexo no son vicios.
La poesía huye, a veces, de los libros para anidar extramuros, en la calle, en el silencio, en los sueños, en la piel, en los escombros, incluso en la basura.
Donde no suele cobijarse nunca es en el verbo de los subsecretarios, de los comerciantes o de los lechuginos de televisión.
Hay que condenar todas las muertes, incluso la natural.
Aconsejo que se malviva.
No soporto a las mujeres que tiene una obsesion terrible por la limpieza, por que por debajo de eso hay siempre miedo u odio al sexo.
Me gustaba estar en segunda división jugando al ascenso.
Soy un tio feo, caótico y sentimental...
Yo he sido siempre un Marxista de la tendencia pro grauchiana.
Cada vez escribo mas historias de amor, era que cada vez ligo menos.
A partir de determinada hora de la madrugada, sabes que cualquier tipo que te cruces en un retrete es un golfo, y eso es muy excitante.
Soy un estupendo consolador de viudas.
Soy muy mal novio, un pesimo amante y peor marido. Pero un estupendo amigo.
Cuando un amigo viene y me dice que ha echado un polvo, me duele como si me insultaran.
El paso del tiempo me ha hecho mas escéptico, pero no me ha cambiado mucho.
Convenciòn sobre los heridos de Amor
martes, 27 de mayo de 2008
Sindrome de los Veintipico
SÍNDROME DE LOS VEINTIPICO'Le llaman la 'crisis del cuarto de vida'. Te empiezas a sentir inseguro y te preguntas dónde estarás en un año o dos, pero luego te asustas al darte cuenta que apenas sabes donde estás ahora.Te empiezas a dar cuenta de que hay un montón de cosas sobre ti mismo de las que no sabías y que quizás no te gusten.Te empiezas a dar cuenta de que tu círculo de amigos es más pequeño que hace unos años atrás. Te das cuenta de que cada vez es más difícil ver a tus amigos y coordinar horarios por diferentes cuestiones: trabajo, estudio, pareja, etc... Y cada vez disfrutas más de esa cervecita que sirve como excusa para charlar un rato. Las multitudes ya no son 'tan divertidas'... hasta a veces te incomodan. Y extrañas la comodidad de la escuela, de los grupos, de socializar con la misma gente de forma constante.
Pero te empiezas a dar cuenta que mientras algunos eran verdaderos amigos, otros no eran tan especiales después de todo. Te empiezas a dar cuenta de que algunas personas son egoístas y que, a lo mejor, esos amigos que creías cercanos no son exactamente las mejores personas que has conocido y que la gente con las que has perdido contacto resultan ser amigos de los más importantes para ti.
Ríes con más ganas, pero lloras con menos lágrimas, y con más dolor. Te rompen el corazón y te preguntas como esa persona que amaste tanto te pudo hacer tanto mal. O quizás te acuestes por las noches y te preguntes por qué no puedes conocer a alguien lo suficientemente interesante como para querer conocerlo mejor.
Pareciera como si todos los que conoces ya llevan años de novios y algunos empiezan a casarse. Quizás tú también amas realmente a alguien, pero simplemente no estás seguro si te sientes preparado para comprometerte por el resto de tu vida. Atraviesas por las mismas emociones y preguntas una y otra vez, y hablas con tus amigos sobre los mismos temas porque no terminas de tomar una decisión.
Los ligues y las citas de una noche te empiezan a parecer baratos, y emborracharte y actuar como un idiota empieza a parecerte verdaderamente estúpido. Salir tres veces por fin de semana resulta agotador y significa mucho dinero. Miras tu trabajo y quizás no estés ni un poco cerca de lo que pensabas que estarías haciendo. O quizás estés buscando algún trabajo y piensas que tienes que comenzar desde abajo y te da un poco de miedo.
Tratas día a día de empezar a entenderte a ti mismo, sobre lo que quieres y lo que no. Tus opiniones se vuelven más fuertes. Ves lo que los demás están haciendo y te encuentras a ti mismo juzgando un poco más de lo usual porque de repente tienes ciertos lazos en tu vida y adicionas cosas a tu lista de lo que es aceptable y de lo que no lo es. A veces te sientes genial e invencible, y otras... solo, con miedo y confundido. De repente tratas de aferrarte al pasado, pero te das cuenta de que el pasado cada vez se aleja más y que no hay otra opción que seguir avanzando. Te preocupas por el futuro, préstamos, dinero... y por hacer una vida para ti. Y mientras ganar la carrera sería grandioso, ahora tan solo quisieras estar compitiendo en ella.
Lo que puede que no te des cuenta es que todos los que estamos leyendo esto nos identificamos con ello. Todos nosotros tenemos 'veintitantos' y nos gustaría volver a los 15-16 algunas veces. Parece ser un lugar inestable, un camino en tránsito, un desbarajuste en la cabeza... pero TODOS dicen que es la mejor época de nuestras vidas y no tenemos que desaprovecharla por culpa de nuestros miedos...Dicen que estos tiempos son los cimientos de nuestro futuro. Parece que fue ayer que teníamos 16... ¿¡Entonces mañana tendremos 30!? ¿¿¿¡¡¡Así de rápido!!!??? HAGAMOS VALER NUESTRO TIEMPO... QUE NO SE NOS PASE! La vida no se mide por las veces que respiras, sino por aquellos momentos que te dejan sin aliento...Envíale esto a tus amigos de veintitantos... quizá le ayude a alguien adarse cuenta que no esta solo entre tanta confusión.......
¿Porque la adolescencia no es una edad maravillosa?
Escrito por “MI”
Mi etapa como adolescente ya ha terminado por una cuestión de edad solamente (no porque ya no siga adoleciendo de muchas cosas). Esta etapa de mi vida que ya la estoy dejando atrás fue hermosa, y guardo en un cofre los mejores recuerdos. Aquí he cosechado grandes amigos, aquí fue cuando me enamore por primera vez, fue cuando llore por dolor y muchas otras veces por felicidad, comprendí el significado de lo que es ser un adulto, pero a contrario sensu de todo esto también me han surgido un montón de dudas.
Pero la adolescencia tampoco es una edad tan maravillosa como algunos quieren hacer sentir a otros, será porque se olvidaron de cómo fue su propia y verdadera adolescencia o bien porque se engañan creyendo que sus problemas actuales son peores que los problemas que tuvieron en la adolescencia. (cosa que indudablemente puede ocurrir), o porque creen que se esta acercando el último cuarto de hora y quieren hacer cosas y no lo logran, o simplemente porque son unos inmaduros de mierda, perdidos e incapaces de logro que hasta el día de hoy siguen siendo adolescentes y aquel momento fue el único momento en que la edad biológica coincidió con la edad espiritual.
Pero hay quienes dicen que esta edad no están maravillosa como parece. Hay muchos chicos que no sabes ni como se llaman, que están perdidos, confundidos en la vida como un barco que no tiene destino ( ojo yo también pase por esas situación) y encima de todo esto escuchan las voz de mucha gente que les dice que están naufragando por la mejor edad de la vida.
No puede ser una edad sencilla la adolescencia porque se enfrentan a la vez, en lucha descarnada, varios problemas fundamentales. Los enumero:
1-. El cuerpo te crece como si fuera el de otra persona (pero en rigor se trata de otra persona, pero esa otra persona es uno mismo ¿Y el que era, dónde fue a parar se preguntan?
2-. Con este desarrollo corporal aparecen nuevos deseos, pero todavía no se sabe qué hacer con ellos, por lo que la excitación va acompañada de una serie infinita de problemas que parecen es ese momento inabordable (entre otros la lógica timidez de no saber cómo hacer lo que se quiere hacer)
3-. Otro frente de conflicto es que uno tiene que decidir qué va a hacer con su vida: ¿estudiar, trabajar, estudiar qué cosa, para qué, dónde, hago lo que quiero o lo que debo, qué debo, qué quiero?
4-. Al que también se suma el frente de conflicto básico con los padres: los quiero pero no me los banco más. Ya no soy parte de ellos, ahora soy yo, tengo otros criterios. La batalla de los criterios puede ser, dependiendo del estilo familiar, cruenta o hasta divertida –a veces-, pero nunca fácil. Es difícil darle razón a los padres cuando uno ya ve que no la tienen, cuando uno empieza a tener ya sus propias razones. Sobre todo porque esas nuevas razones son apenas plantitas frágiles y el ficus de mamá o el plátano de papá parecen tan formados y convincentes…
5-. Al que también se suma el frente de conflicto del dinero y del trabajo: si esto que empieza a ser en mí, que tal vez soy yo quiere autonomía de vuelo es necesario que tenga su dinero propio (ser autónomo es tener capacidad de intercambiar con la sociedad como una persona entera), ¿cómo hago para tener mi plata y para lograr a través de ella comprarme las cosas que necesito y pagarme los gastos que ya no son gastos infantiles sino gastos en muchos sentidos adultos? ¿Qué puedo ofrecer de mí que sea útil para otros y quieran pagarme por eso?.
6-. Otro problema al que podemos sumar el conflicto siguiente: el de aprender a querer como persona adulta (o en difícil camino hacia la adultez) a otra persona adulta (o en difícil camino hacia la adultez), y me refiero a ese querer de amor profundo, trastornador, el amor sexuado amoroso de pareja enamorada y enajenada y entremezclada (¿quién soy yo, quién es ella?, ¿somos lo mismo?), a ese amor que no se parece del todo al amor tremendo que sentimos por mamá y papá porque es sexuado pero que tiene algo en común por el entremezclamiento y la ausencia de facilidades para captar lo propio y diferenciarlo de lo ajeno, o sea, la dificultad de entender qué lugar tiene el amor en la vida de persona crecida y no ya nene o nena. ¿Cuál es el concepto de amor que tengo ahora y que tendré que tener en un futuro?
Seguramente me estoy olvidando de muchas cosas, pero todo esto refleja muchos de los problemas que hemos atravesado en nuestra adolescencia. El otro día escuchando a una psicologa en Radio Mitre decia que la adolescencia es “IR ENFRENTANDO UN PROBLEMA POR VEZ”. El proceso de adaptación dura años, tratando de resolver primero una cosa y luego la siguiente. Diferentes problemas, diferentes relaciones o temas, se enfocan y son abordados en diferentes etapas, de manera que los diferentes tipos de stress que resultan de la necesidad de adaptarse a nuevos modos de relación raramente se concentran en un mismo momento. De donde se sigue, explican, que es precisamente entre aquellos que por alguna razón tienen que tratar con más de un frente a la vez donde los problemas tienen más chance de ocurrir. El “modelo focal”, dicen, es solo uno de varios modos de conceptualizar el desarrollo adolescente, pero tiene la ventaja de basarse en evidencia empírica.
Atravesar la adolescencia con éxito es un logro tremendo. No es algo sencillo sino es un difícil trabajo que día a día por factores internos y externos vamos moldeando nuestra personalidad que no marcara para toda la vida.
Conclusión:
La adolescencia no es una edad maravillosa, es una edad difícil, conflictiva, en la que quien la vive padece mucho. Por algo su nombre: adolescencia. Desde otro punto de vista es “maravillosa” como lo es toda la vida, pero no hacemos bien en olvidar, quienes la pasamos, las enormes dificultades que supone. Y es muy frecuente que el adulto olvide los tremendos problemas de esa época. El período que abarca es incierto y se extiende más allá de lo que solemos pensar: ¿hasta los 28? Como en muchos otros casos conocer y comprender las dificultades ayuda a poder vivirlas. Una última palabra de aliento para los adolescentes: la adolescencia se termina y uno llega a sentirse mucho mejor. Realmente mucho mejor.
La mentria no tiene patas cortas; tiene piernas fuertes, largas y necesarias
En muchos campos de acción humana la mentira es fundamental, hasta podríamos decir que en ellos un buen manejo de la mentira casi la clave del éxito: la política, la actuación, las negociaciones, los medios de comunicación, hasta me atrevería a decir que una relación de pareja se construye día a día de pequeñas mentiras, etc. Todas estas cosas útiles están llenas de mentiras y si no hubiera mentira en ellas directamente no existirían. Más que tener patas cortas bastaría este argumento para decir que la mentira tiene patas (piernas, podríamos decir, para no disminuirla) sanas y fuertes, y hasta necesarias. ¿Por qué no pensar con buena conciencia que la mentira es parte imprescindible de la vida humana?
Recuerdo cuando estudie a Nietzsche en la materia Introducción a la Filosofía en la facultad de derecho, que este filosofo Alemán decía que en muchos casos la mentira es más valiosa que la verdad. Lo dice porque la capacidad de entendimiento y sensibilidad del hombre debe preocuparse antes que nada por su propia salud y hay verdades que dan mucho frío, que generan dificultades enormes para la vida, mientras que hay mentiras que la favorecen. Podríamos decir que nosotros vivimos tranquilos gracias a la mentira de creernos inmortales, gracias a haber desalojado a la muerte de nuestra conciencia cotidiana, es decir, gracias a una “mentira”, mientras que si tuviéramos plena y constante conciencia de nuestro fin las cosas se nos harían más difíciles. Otro ejemplo: muchos no pueden asumir la responsabilidad respecto de sus vidas y se sirven de la mentira de creer que están como están por culpa de otro, para eludir la verdad de que están mal porque no son capaces de otra cosa.
Sigamos con el intento de observar la mentira con buena conciencia: que la mentira sea central en la política no quiere decir que la política en sí misma sea una mentira. La política existe y es perfectamente saludable y necesaria, lo que hace allí la mentira es cumplir un rol, un rol funcional y adecuado a las intenciones de la sociedad. Solemos creer que los políticos mienten en beneficio propio, pero lo que sucede en realidad es que los políticos mienten en beneficio propio pero sobre todo en beneficio de la sociedad, porque es la sociedad misma la que no quiere enfrentar sus propias verdades. ¿Por qué si no los políticos que más verdades dicen resultan ser los menos votados? No me refiero por supuesto a la supuesta política seudo centro derechista, que llama verdades a sus delirios místicos e ignorantes (si me estoy refiriendo a Elisa Carrio), sino a los políticos serios, del signo que sean, que no prometen imposibles sino caminos de trabajo y dificultad, que no hacen responsables de nuestras dificultades a unos malos que andan por allí sino que proponen que el país asuma el peso de su fracaso con auto responsabilidad. Si un político debe conducir el país es necesario que se sirva de la mentira para producir los efectos que debe producir. Es cierto que en muchos falta la grandeza de una visión y que ponen a la mentira al servicio de su pequeñez personal, pero eso no quiere decir que –como yo creía ingenuamente- la opinión pública pueda tolerar mucha verdad. El político más dotado debe saber administrar la verdad, es decir, en muchos casos mentir, para hacer que la comunidad haga el camino de crecimiento que naturalmente se resiste a hacer.
Otra prueba de que la mentira tiene patas largas: los casos de hombres que mantienen una doble vida familiar sin que ninguna de las familias se entere de la existencia de la otra familia. Hay casos de hombres que durante años han logrado mantener el secreto, ¿vamos a negar que si la mentira fuera un arte siempre precario esto sería imposible? Una familia en una ciudad y otra familia en otra ciudad. El tipo viaja mucho. Se hace el sufrido. Llega cansado de tanto trabajar, cuidado, no hagas ruido que papá está durmiendo. Y cuando el mentiroso finalmente muere en el funeral se dan situaciones extrañas: ¿cómo que sos mi hermano, flaco, si no te vi nunca? Papá era un santo, qué me querés inventar…
Una opción es siempre la de relativizar el tema, o sea la de decir: en definitiva qué es la verdad y qué es la mentira… Pero me parece que esa argumentación tiene algo de mala fe: sí existe la posibilidad de determinar qué es mentira y qué es verdad. Es cierto que las verdades son complejas y difíciles, que muchas veces la mentira resulta ser más útil que la verdad (incluso esas las dos mujeres del ejemplo de las dos familias podían saber o intuir la duplicidad y hacerse las boludas, consciente o inconscientemente, por conveniencia de no dejar una vida ya armada y con apariencia de orden por otra para la que no se sentían capacitadas). Pero podemos diferenciar con claridad qué es mentira y qué es verdad: es verdad que el tipo no se entregaba a ninguna de sus dos familias, es verdad que la opinión pública prefiere que le doren la píldora a que la confronten con sus propias limitaciones. Las cosas del mundo y de la vida tienen una forma y esa forma es la verdad. No siempre podemos dar con una certeza, porque en el camino de averiguar cuál es esa forma hay muchos problemas, pero sólo haciendo el esfuerzo de esquivar demasiado el bulto podemos pararnos en la argumentación que propone aplicar la relatividad del conocimiento a todos los niveles. No somos dioses, somos personas, y podemos conocer al mundo según nuestras necesidades, y diferenciar qué es mentira y qué es verdad.
Hay otros ejemplos en los cuales el engañado tiene complicidad con la mentira: ¿quién no conoce el arte de mentirse a sí mismo para salvarse de ver las cosas como son? Ejemplos: uno prefiere la mentira de decir que las mujeres son todas unas locas para no enfrentar la verdad de que él no es capaz de retener a una mujer (tal vez por su falta de sensibilidad emocional, por su falta de entrega); otro prefiere decirse la mentira de que no trabaja porque la sociedad es cruel para no ver la verdad de que no es capaz de ofrecer nada de valor al intercambio de riqueza social; otra elige la mentira de que ella es muy frontal, para ocultar la verdad de que hace todo lo posible para que nadie se le acerque, porque sentir la intimidad se le hace muy difícil; otra se miente diciendo que el profesor es un garca para no ver la verdad de que estudiar le resulta muy difícil, o porque tiene problemas de concentración o porque no quiere hacer el esfuerzo. Cada uno de nosotros es un mentiroso y un engañado, en cuestiones fundamentales de su propia personalidad. Esas mentiras nos ayudan a vivir, pero el crecimiento es posible en la medida en que en vez de servirnos de esas mentiras seamos capaces de enfrentar mayor verdad. La mentira en estos casos puede ser utilitaria, puede permitir permanecer en una situación hasta que sea posible avanzar. Lo que no conviene es creérselas al punto de confundirlas con la verdad. Y si uno no conoce la verdad es mejor intentar hacerlo que negar su existencia con argumentos relativistas.
Conclusión:
Es falso que la mentira tenga patas cortas, tiene piernas largas y ágiles, casi tan ágiles como la verdad. Tampoco es correcto asumir una perspectiva fácilmente moralista en relación con la mentira, como si esta fuera un pecado cuando en realidad en muchos casos es parte legítima y necesaria de la vida humana. El problema con la mentira es que, como dijimos, impide el crecimiento. Al salvarnos de un problema (la mentira siempre es el intento de salvarse de un problema) nos hace ir por un camino de facilidad y nos impide desarrollar nuestras fuerzas. Y el otro problema, su otro defecto, es que es poco confortable. Mantener una mentira impide que uno se relaje, que uno sea quién realmente es. El plan del mentiroso es vivir de manera tal que no se note quién es él realmente, y ¿para qué tanto esfuerzo? ¿No sería mejor ser uno quien es y hacerse cargo? A veces es difícil, todos lo sabemos, y vamos dejando de mentir en la medida en que podemos hacerlo.